jueves, 12 de febrero de 2015

Del diario de una Bruja...

01/Octubre/2004

Escribir un diario suele ser peligroso, pero también muy divertido y sobre todo terapéutico. Ademas es una buena manera de preservar los recuerdos...

Llevo cuatro días sola, mi mamá se fue a un congreso a no recuerdo donde y para ser sincera, ya comienzo a extrañarla; me siento sola, no tengo con quien hablar, decir animaladas; no hay nadie que me reclame por el tiradero que hay en la casa... No hay quien me moleste ni quien me pida un masaje de pies... Tengo que hablar con los cotorros y conmigo misma para no sentir tan raro el silencio que me rodea.

Y sin embargo, a la vez me encanta el hecho de estar yo sola; saber que tengo toda la casa para mi. Puedo poner música a todo volumen, cantar, rascarme la panza, leer en la madrugada, platicar con mi yo interno y pensar...

Pensar... yo siempre estoy pensando. A veces me pregunto como sería dejar mi mente en blanco durante un instante y es que, hasta cuando duermo mi mente no para, hay mil y un ideas bullendo dentro de mi cabeza, tantos sentimientos reprimidos, tantos recuerdos, tantas verdades ocultas, tantas cosas dentro de mi...

No recuerdo a ciencia cierta en que momento caí en la cuenta de que era diferente, creo que fue en algún momento durante mi niñez. Fui una niña solitaria, las circunstancias se prestaron para eso, fui hija única, criada por mis abuelos... las pocas personas con las que me relacionaba eran adultos, así que, desde niña aprendí a comportarme como un adulto más, mis diversiones consistían en explorar el terreno que rodeaba la casa, el cual yo con mis ojos de niña veía inmenso, mas aún cuando estaba lleno de árboles y toda clase de hierbas y plantas, cuando me aburría de esto siempre encontraba algún libro viejo y polvoso de los muchos que había embodegados y olvidados dentro de la casa. Esos libros fueron mi salvación, o tal vez mi perdición... depende de como se miren las cosas; los libros se convirtieron en mis mas queridos compañeros, me enseñaron mundos y realidades que mi infantil mente nunca hubiera imaginado y... hablando de imaginación, gracias a los libros esta se me disparó a niveles insospechados, que importaba que no hubiera niños de mi edad o que los adultos estuvieran demasiado ocupados para jugar conmigo, cuando yo sola podía recrear otras realidades y otros mundos mucho mas divertidos e interesantes...



















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El Diálogo

En un pedestal estaba,
intocable, inalcanzable, tan frágil;
una Criatura tan extraña, tan fría, tan rara.

-Déjame tocarte- él le dijo
-Tan solo rozarte, o tal vez
si tu quisieras, acariciarte, devorarte-

La Criatura solo lo miraba
abriendo sus grandes ojos,
no entendía lo que pasaba;
ese extraño que a sus pies estaba,
decía cosas que su mente no captaba.

-Déjame quererte, amarte, adorarte;
te doy mi sangre, bebe de mi,
sórbeme el alma- el suplicaba.

Y ella, estaba tan asustada;
algo, dentro de su ser se ablandaba.
No sabía de que se trataba;
ese hombre su mundo alteraba,
de su letargo la despertaba.

-Vuelve hacia mi tu mirada, háblame;
dime que tu también me amas,
dime que no eres un sueño- el imploraba.

-Es verdad- por fin ella le habló
-No sé que es lo que me pasa;
has llegado justo,
cuando más lo necesitaba.
¿Esto es amor? No lo sé,
pero quédate a mi lado.
Te necesito. Tal vez te amo...-




















miércoles, 11 de febrero de 2015

La Loca

Me llaman loca porque digo lo que siento...
me llaman loca porque no pienso como los demás...
me llaman loca porque voy contra la corriente...

Al anochecer me asomé a la orilla del lago, 
y la Luna me devolvió mi reflejo;
mis ojos eran dos carbones encendidos,
y un instante después;
eran dos témpanos de hielo.

Mi cabello estaba enmarañado,
revuelto por el viento;
la sangre, hirviéndome en las venas
y en mi garganta, un grito,
un alarido contenido.

Al amanecer, 
mi espíritu abandono mi cuerpo, 
volando a otra dimensión, a otros mundos...

Las puertas de la percepción,
se abrieron de par en par;
y mis visiones se hicieron mas claras...

Entre las ruinas de un antiguo santuario me encontré,
escuchando los ecos de un viejo ritual;
cerré los ojos para no olvidarlo...

Y de pronto,
ante las puertas de una catedral me vi;
entré en ella y la luz de las antorchas me iluminó;
aspiré profundamente,
para guardar en mi mente
el aroma del incienso.

Y nuevamente me vi volando,
entre las nubes
confundiéndome con ellas,
ligera, libre...
hasta darme cuenta de que estaba
en un claro en medio del bosque,
a la orilla del lago,
iluminada por la Luna.

Frente a mi,
parada sobre un risco la vi;
iracunda, poderosa, implacable...
ahí estaba:
la hechicera mas poderosa de todos los tiempos;
la morrigna, la sacerdotisa, la bruja...
ahí estaba,
provocando una tormenta,
invocando a los espíritus;
fundiéndose con el entorno...
ahí estaba; era yo...

La Loca. 

La Bruja Negra





Yo soy la Bruja Negra, 
yo puedo hacer lo que quiera,
yo puedo provocar tormentas;
yo hago que las piedras hablen.

Entre el cielo y el infierno
tu puedes encontrarme;
yo soy el puente entre
lo visible y lo invisible.
Soy la hechicera de tus sueños 
y también puedo serlo de tus pesadillas.

Yo soy la Señora de los Elementos;
danzando sobre el Fuego, 
fluyendo en el Agua,
etérea como el Viento
y solida como la Tierra.

Yo tengo el Poder en Maldición,
la Fuerza Femenina de la Transformación.

Puedo retroceder en el tiempo
y puedo viajar, a través de él;
el pasado y el futuro
son para mi un libro abierto, 
aunque solo me interesa el presente.

Volando sobre los tejados, 
buceando en la Noche Oscura, 
murmurando entre las sombras, 
curándote las heridas;
yo estoy en cualquier parte.

En la Noche de los Tiempos,
en el principio de la creación;
tu y yo fuimos separados,
masculino y femenino,
Conocimiento y Transformación;
reencontrándonos en el tiempo,
una y otra, y otra vez.

Yo soy la Bruja Negra, 
yo puedo hacer cualquier cosa, menos una;
no puedo forzar tu voluntad
para que veas y entiendas lo mismo que yo...
así que solo puedo esperar...